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Nuevo hobest.edita (2)

20/10/2011

El proyecto de hobest.edita se congratula de poder dedicar este segundo número a "Política de la riqueza, riqueza de la política", un texto que fue escrito por Alfonso Vázquez en noviembre de 2008 y utilizado para foros de reflexión y debate (Foro Itaca, Consejo de Transformación Empresarial de Innobasque), pero hasta hoy ha permanecido inédito.

"A raíz de una entrevista para una revista catalana  –en la que no podía explayarme– decidí escribir mis reflexiones en la forma de este artículo"  Alfonso Vázquez

Para acceder a la publicación:

hobest.edita nº 2

 

Breve reseña: Política de la riqueza, riqueza de la política

 

Un texto que lleva a una nueva reflexión en cada nueva lectura
Comienza con una introducción sobre el momento actual, referido, obviamente, al de su redacción (noviembre del 2008). Las cosas no han cambiado, sino que siguen el curso desde aquel punto de inflexión que supuso el comienzo de la crisis, por lo que lo dicho en este texto, resulta hoy si cabe más contundente: hay más señales que lo corroboran. 

El autor indaga en los orígenes de la crisis que vivimos y formula una hipótesis, rastreando hasta un mayo de hace 40 años.

La tesis que defiende y argumenta es que la situación que quiebra es la crisis del dominio capitalista sobre la sociedad y economía del conocimiento.

Ante la necesidad de hacer un diagnóstico, recurre, como es habitual en él, a la idea foucaultiana de que diagnosticar es descubrir qué ocurre hoy que no había ocurrido antes. Y desde aquí plantea que “la nueva esencia del trabajo [el trabajo cognitivo] tiende, por su propia naturaleza, a autonomizarse, perdiendo su dependencia del Capital como organizador del proceso productivo, de forma que este sólo puede aspirar a valorizar en términos monetarios el excedente producido.” Y nos ilustra sobre la orientación exclusivamente cuantitativa, nunca cualitativa, del Capitalismo expresada en unas citas de Postone que no nos pueden dejar indiferentes (en Riqueza vs. valor).

El autor coincide con Federico Mayor Zaragoza en que esta “es una crisis del capitalismo, y no en el capitalismo”. Y hace una aguda reflexión que coloca en su lugar al socialismo realmente existente –¿o debiéramos decir, que realmente existió?, es decir, no como sistema antagonista y alternativo al capitalismo, sino como una forma deformada o distorsionada, dentro de una globalidad capitalista: “El marxismo tradicional formula una línea de acción que, aunque claramente desdibujada, llega hasta nuestros días: la idea del proletariado como “sujeto histórico” y de la “socialización” de los medios de producción –origen del alquiler de fuerza de trabajo como tránsito al socialismo. (...) Un error de fondo recorre esta concepción de la revolución socialista: Es el olvido de la esencia del trabajo –y de su valorización como central al desarrollo capitalista. Pues, en efecto, el proletariado es una criatura del sistema, y ha sido generado por su lógica, de forma que no puede destruir el sistema sin destruirse a sí mismo –sin abolirse, sin abolir los modos de producción que lo generan. Así pues, la “socialización” –“nacionalización” sería mucho más exacto de los medios de producción en los países del “socialismo realmente existente”, al no modificar, ni cuestionar, la esencia del trabajo, reproduce en una forma distorsionada, valga decir deforme, la propia lógica del capital. El resultado ya lo conocimos hace veinte años... ”

Se adentra en el terreno de la política de la producción para abordar un tema ampliamente trabajado por Vázquez: la enorme potencialidad, en términos de generación de riqueza de todo tipo, contenida en el trabajo cognitivo y en su potencial expansión. Y con una paráfrasis a este anterior epígrafe, a la vez que al propio título del ensayo, termina con una llamada a la producción de la política. En las palabras del autor: “necesitamos una nueva producción de la política que contenga los contextos sociales y comunitarios en los que la potencia de la producción cognitiva cobra sentido y recaba aliento”. Y “Nos queda pendiente, pues, una ingente labor de innovación social y política desde el ámbito de lo local, desde el reconocimiento de lo común, de lo que nos une, como base de un nuevo tipo de construcción de la comunidad. ”

Un texto que lleva a una nueva reflexión en cada nueva lectura.