Los conceptos de gestión en los que se fundamentan las dinámicas de las organizaciones tienen su origen en una concepción del trabajo
que emergió con la expansión de la empresa industrial.
Décadas de expansión productiva y
económica han contribuido al desarrollo de los más variados métodos del management tomando como base esos conceptos de modo prácticamente inmutable.
Ha llegado el momento de trascender a una nueva concepción del trabajo que permita el despliegue de las personas.
Innovando la dinámica organizacional, apostando por una gestión que
promueva el aprendizaje y la autonomía de las personas y de los
equipos, es posible alumbrar una nueva realidad más rica, más plena,
más prometedora y más libre, al tiempo que se consolida la
competitividad de las organizaciones.