Entrevista en Radio Euskadi, programa Consumidores, sección La red viva, realizada por la periodista Raquel Navarro Álvarez de Eulate.
Audio disponible en la plataforma guau: https://guau.eus/m/la-red-viva-hobest-una-consultoria-estrategica-diferente-20260508121611 (necesario registrarse gratuitamente). También en este enlace: https://l1nk.dev/y77m5zf . Idioma: castellano.
Lo que sigue es la transcripción.
LA RED VIVA.
Raquel Navarro Álvarez de Eulate (Radio Euskadi): Las personas consumidoras no solo tomamos decisiones a la hora de comprar o de contratar servicios, también somos ciudadanos que interactuamos con servicios públicos, instituciones y organizaciones de todo tipo. Hoy vamos a hablar con una consultoría estratégica y organizacional que forma parte de la economía solidaria. Se llama Hobest y al frente está Maite Darceles. ¿Qué tal, Maite? Bienvenida.
Maite Darceles (Hobest): Egun on. Eskerrik asko por llamar y ofrecernos este espacio.
RN: Como consumidores, ¿cómo puede ayudarnos Hobest? Entiendo que más que a particulares, ayudáis sobre todo a empresas y a organizaciones. Cuéntanos un poquito de qué tipo.
MD: Sí, efectivamente trabajamos con organizaciones y empresas. Organizaciones de todo tipo en cuanto a su forma jurídica. Pueden ser cooperativas, tanto de trabajo como de consumo, pueden ser empresas mercantiles, asociaciones, empresas públicas, fundaciones, incluso proyectos que surgen de la colaboración de varias organizaciones o de colectivos que no tienen todavía una forma jurídica, pero necesitan trabajar su organización porque hay un proyecto común.
Y son organizaciones de todo tipo de ámbitos de actividad. Trabajamos con educación, industria, asociaciones culturales, entidades que trabajan en la atención a las personas. Ayudamos a que la empresa funcione mejor, que las personas que trabajan dentro de la organización estén mejor, que se sientan bien y también que el producto o servicio que están ofreciendo tenga mejor calidad, con un precio ajustado. Es decir, que intentemos tener una organización lo más eficaz, lo más eficiente posible, para que también podamos ofrecer al mercado un producto, un servicio con precio equilibrado.
RN: Ponnos algún ejemplo para que acabemos de entender cómo cambia una empresa que pasa por vuestras manos. Porque, Maite, yo conozco varias donde el mantra es “siempre se ha hecho así” y ni siquiera se plantean cambiar. Así que entiendo que cuando contactan con vosotros, con Hobest, con una consultoría estratégica y organizacional, lo que buscan es hacer las cosas de otra manera.
MD: Eso es. Normalmente las empresas que se ponen en contacto con nosotros quieren hacer las cosas de otra manera. Suelen tener la intuición de que las personas podrían aportar más y, sin embargo, están dedicando sus energías a cosas que no aportan valor. Mucha tarea burocrática o incluso competencia interna. A veces hay organizaciones en las que se generan dinámicas de competencia, buscadas o no intencionadas, dentro de la organización, que hace que la gente dedique mucha energía a cosas que no aportan valor ni a ellas mismas, ni a la organización, ni a sus clientes, ni a nadie.
Entonces intentamos identificar qué es lo que necesita la organización para dar como un salto hacia un mejor funcionamiento y ayudamos a la organización a dar estos pasos. Como ejemplo, podría hablarte de una cooperativa de consumo con la que hace unos meses trabajamos intensamente.
Tenían un equipo de trabajo que, por una parte, por los valores de la cooperativa y por el tipo de actividad, muchas personas decían, “este es el trabajo de mi vida, el trabajo de mis sueños”, pero, por otro lado, las personas que estaban trabajando allí estaban muy quemadas, porque el sistema organizativo no les estaba ayudando a sentirse bien. Se encontraban continuamente con paredes. Estaban muy quemadas por mucha sobrecarga de tarea y no encontraban los espacios para poder aportar y mejorar en aquellas cosas que era absolutamente necesario mejorar. La calidad del servicio que ofrecían también estaba disminuyendo.
Muchas veces va de la mano el hecho de que las personas estén bien y satisfechas en un trabajo y la calidad del servicio o del producto que se está ofreciendo. Aquí estaba pasando esto.
Con nuestra intervención, a través de generar espacios de diálogo de gran calidad, donde se pudieron identificar qué necesitaban estas personas para poder trabajar de otra manera y empezar a dar cambios en ese sentido, al cabo de pocos meses, el ambiente que se respiraba era completamente distinto y los indicadores que permitían analizar si la organización estaba trabajando bien, empezaron a mejorar también de manera muy, muy notable.
RN: Qué maravilla, ¿no? Cuando se consigue ese objetivo y ves que la varita mágica de Hobest ha funcionado.
MD: Bueno, sí, a ver, tampoco hablaríamos de varita mágica [risas]. Al final, es dar voz a las personas, que tienen mucho que decir, e intentar generar contextos para que las personas se puedan hablar, puedan aportar…
RN: Que puedan aportar, porque muchas veces solo con escuchar a tus trabajadores es más que suficiente, ¿no?
MD: Sí, sí, escuchar y, también, generar espacios para construir juntas. Porque a veces nos pasa que en la primera fase de diagnóstico nos dicen, “bueno, esto ya lo sabíamos, todo esto ya estaba identificado”. Pero las organizaciones no saben ir más allá. Claro, se encuentran como con una limitación de decir “vale, pues sabemos que tenemos todos estos problemas, pero no sabemos por dónde empezar a dar solución a todo esto”.
RN: Sí, cómo lo llevo a la práctica, cómo entro en acción.
MD: Claro, claro. Ahí es también donde aportamos, intentando generar espacios para construir juntas, para construir soluciones de manera colectiva, y ponernos a trabajar.
RN: Oye, ¿por qué vosotros desde Hobest decidís formar parte de la economía solidaria y alternativa?
MD: Pues, sí, decidimos entrar en REAS Euskadi. Porque creemos que es muy importante generar alianzas y expandirnos en toda esta idea de intentar generar una economía alternativa.
Hay personas que entienden la economía alternativa de una manera que es distinta a como yo la entiendo. La entienden como algo que convive con la economía convencional, pero siempre de una manera marginal. Yo la quiero entender como algo que poco a poco va ganando terreno a la economía convencional y se convierte realmente en alternativa. Que va ganando terreno a las lógicas capitalistas, patriarcales, neoliberales, que nos orientan a esta visión individualista del mundo. Y para generar esa alternativa realmente necesitamos grandes alianzas, necesitamos profesionales y organizaciones que están trabajando desde muchos ámbitos distintos.
RN: Pero es que, además, yo creo, Maite, que como consumidores sí que valoramos cada vez más no solo el precio o la calidad de las empresas a las que compramos o contratamos, sino también cómo tratan a sus equipos, sus valores, sus principios, si forman parte de la economía solidaria y alternativa, por ejemplo, ¿no? ¿Vosotros esto lo notáis?
MD: Sí, a ver, yo creo que esto es así. Sin duda las personas estamos muy concienciadas de qué es lo que queremos y qué cosas no nos están ayudando a tener un mundo como el que nos gustaría. Lo que pasa es que muchas veces cuando nos referimos a organizaciones que hay detrás de los productos que consumimos o de los servicios que utilizamos, nos falta la información.
RN: Eso es verdad.
MD: Es muy difícil que nos llegue la información de cómo tratan estas organizaciones, estas empresas, a sus personas trabajadoras, a sus proveedores, qué valores hay detrás, si tienen una política medioambiental ética o no. Hay mucho que hablar de esto.
Y en el contexto actual creo que hay mucha dificultad también. Siempre ha habido noticias falsas y ha habido desinformación, pero lo que distingue a nuestra sociedad en este momento es que nunca ha habido unas máquinas de desinformación tan gigantescas para difundir justamente desinformación. Realmente quienes actúan de esta manera no pretenden que nos creamos esas mentiras, sino que quieren hacer creer que todos somos iguales.
RN: Qué interesante esta reflexión.
MD: Y creo que esto nos hace mucho daño a todas las profesionales y a las organizaciones que queremos hacer las cosas de manera distinta, porque hay un sector de la población que probablemente crea que da igual uno que otro, que todos son iguales, que todo es igual y entonces es difícil hacerse ver, salir un poquito, hacer notar la diferencia.
RN: Comunicar ese valor extra, que yo siempre digo que tenéis todos los proyectos que formáis parte de REAS de la economía alternativa aquí en Euskadi, entre ellos Hobest, que es una consultoría estratégica y organizacional.
Maite Darceles, ha sido un placer.
MD: Eskerrik asko, zuei. Hasta cuando queráis.