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Cuando los secuestradores acuden al rescate

Alfonso Vázquez 17/06/2011

Artículo de Alfonso Vázquez publicado en la revista Estrategia Empresarial nº 405 de fecha 15 junio 2011

ALFONSO VÁZQUEZ  Junio 2011 

Logo Estrategia Empresarial

El rasgo fuertemente definitorio de la última etapa del capitalismo lo constituye la financiarización de la economía y, por ende, de la vida. Básicamente, consiste en que la esfera financiera adquiere un alto grado de autonomía y dominio (dicta sus propias leyes, al tiempo que se las impone a las demás esferas), basando su dinámica de acumulación en la compraventa de dinero. De esta manera genera, necesariamente, burbujas, cuyo desinfle sólo deja riqueza “real” en las posiciones dominantes del sistema.

En consecuencia, la estabilidad del Sistema Financiero se convierte en el Bien Supremo al que debe sacrificarse cualquier otro bien inferior, incluido, por supuesto, el bienestar de las sociedades. Pero esta “estabilidad” es un eufemismo: Lo que realmente se trata es de alimentar la dinámica del sistema, la misma dinámica que nos ha conducido a la crisis; es decir, la sociedad ha tenido que acudir al rescate del sistema financiero no para cambiarlo, sino para que pueda seguir manteniendo su misma dinámica, su misma lógica, so pena de provocar un colapso de la Sociedad (nada de extraño tiene, pues, que los tímidos intentos por “regular” el sistema financiero no hayan ido más allá de su formulación).

Pero ahora son las sociedades las que piden al sistema financiero que acuda a su rescate, porque han quedado exhaustas y con enormes endeudamientos. Y aquí entra en juego la asimetría del proceso inverso: Si hubo que rescatar al Sistema Financiero por el bien de todos, por el bien de todos el rescate financiero de las sociedades debe hacerse reforzando los intereses del Sistema Financiero, para que no vuelva a ocurrir una catástrofe similar… ¿Qué significa esto? Sencillamente, que hay que detraer riqueza de las sociedades para dar garantías (para inyectar dinero) al Sistema, de forma que pueda mantener su dinámica lógica.

No hace falta ser Nobel de Economía para entender que esta extracción de recursos genera desorbitadas tasas de desempleo, pobreza, deterioro de todos los servicios sociales básicos, desigualdades lacerantes… ¡y recesión! Es decir, pérdida añadida de riqueza y de potenciales recursos para crearla. Y estas fórmulas no son nuevas; ya fueron aplicadas por el FMI y el BM en las crisis de Asia y América Latina, con los resultados que todos conocemos (tanto Stiglitz, en “El malestar de la globalización”, como el reciente informe interno del FMI referido a la etapa Rato, ponen de manifiesto cómo en estos organismos la incompetencia se añade al servilismo frente a los poderes. Y, no nos equivoquemos, no son “irregularidades” del sistema, son regularidades que permanecen y lo alimentan).

Así, hoy como ayer, estos rescates se fundamentan en el secuestro, en primer lugar, de la soberanía (la democracia) de los países señalados por el dedo inquisidor de quienes, irónicamente, Krugman llama “los vigilantes de los bonos”, para adoptar las políticas económicas impuestas (en formas de ajustes, sacrificios, paro, pobreza, indefensión social…) y poder así aspirar a una improbable prosperidad futura. Mientras tanto, la recompensa para los rescatadores son los suculentos beneficios que reparten entre quienes están próximos al poder decisorio.

Nos encontramos, así, en el enloquecido viaje de los Hermanos Marx, consumiendo los vagones para alimentar la locomotora. ¡Más madera!


Encontrarás más artículos de Alfonso Vázquez en el espacio de Artículos publicados.

Comentarios a este post

Más madera

Enviado por Patxi Aizpurua en 23/06/2011 22:18
Hoy El Diario Vasco publica un artículo de Javier Elzo corroborando lo que indicas de las regularidades de la crisis, tal y como se documenta en la película Inside Job.
Siguen los nervios porque no parece que se resuelve esta crisis y no se ven salidas, con lo que el "fantasma" se extiende por doquier.
Sin embargo hay otras realidades, como la de Galfor y otras más, que son referencia de organizaciones del trabajo cognitivo en el mundo. Qué es lo que hacen? Desde luego han cambiado la mirada, porque con lo de siempre estarían en el abismo.
Si ya sabemos lo que hay y que no hay nada que hacer con más de lo mismo, qué es lo que impide realmente metarmofosear las organizaciones para que sean campos sembrados de personas desplegando trabajo del conocimiento?
Lo sabemos, pero no queremos cambiarlo y así nos va y nos va a ir.
Por cierto, una vez más, allá dónde se despliega el contexto para el trabajo cognitivo se consiguen éxitos insospechados. Sí, en Andalucía concretamente. Por qué será?

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